Adoro la sopa ese liquido elemento que recorre tu garganta se introduce en tu cuerpo calentando tu interior, cada sorbo me sabe a gloria. Solo hay dos cosas que no me gusta de la sopa que este fria y cuando se termina.
Saltea en una sarten unos trozos de cebolla con un poco de mantequilla y una pizca de sal
cuando veas que trasparenta añadele harina y agua poco a poco hasta que tengas una textura a tu gusto. Rectifica de sal y la puedes servir cuando quieras.
Nota: si le añades unas rebanadas de pan tostado con un poco de queso rallado encima entonces tendras unos estupendos tropezones y se fundira el queso.
Bon a petit.
Entre las cosas que aprendí es que cada uno ama de una forma muy diferente. Podré querer a otra como te quise a ti, pero no encontraras nadie que te quiera como yo lo hice.
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