Con el zumo de una naranja, un tapon de orujo, un huevo, una cucharada de azucar y un poco de aceite de oliva; en el que hemos frito la cascara de la naranja con la que hemos hecho el zumo le añadimos harina hasta hacer una masa que no quede pegada en las manos.
Una vez obtnenida la masa la ponemos en un cuenco y la cubrimos con un trapo dejandola reposar entre 20 minutos a media hora; luego se extiende sobre aceite o harina y con un rodillo la hacemos bien finita. Se cortan tiras y se frien.
Una vez fritas se les añade azucar y canela por encima, en su luar se puede añadir miel recordad “miel sobre hojuelas”.
Por la recuperación de los sabores tradicionales.

